Shashin. Fotografías japonesas del Siglo XIX
El álbum de fotografías japonesas de Benito Francia constituye una clara muestra del interés despertado en Europa a partir de la segunda mitad del siglo xix por el fenómeno de los exotismos, especialmente por el japonés. Frente al materialismo dominante en Europa y al maquinismo que imponía la creciente industrialización, la cultura japonesa se mostraba como garante de un primitivismo refinado y manierista que sabía aplicar el arte a la vida cotidiana.
Miles de fotografías japonesas pintadas a mano fueron exportadas a Europa y América durante las últimas décadas del siglo xix, en forma de series estereoscópicas o pegadas en álbumes. El fenómeno se inició con el fotógrafo de origen italiano Felice Beato, instalado en Yokohama a partir de 1862, y fue continuado por otros occidentales como el barón austríaco Raimund von Stillfried o el también italiano Adolfo Farsari. El álbum de Benito Francia lleva el sello comercial del fotógrafo japonés de Yokohama Kusakabe Kimbei y contiene cien fotografías coloreadas a mano, sobre paisajes, tipos y costumbres. Son imágenes de gran belleza inspiradas en los temas tradicionales de la estampa japonesa, que presentan un Japón soñado y detenido en el tiempo.
La sede
Creado en 1912 bajo la denominación de Museo Nacional de Artes Industriales, el Museo Nacional de Artes Decorativas se haya ubicado desde 1932 en su actual sede, un palacete erigido para la duquesa de Santoña en el último tercio del siglo xix. Sus colecciones de mobiliario, orfebrería, cerámica, vidrio, relojes, papeles pintados, alfombras, tapices y otras piezas de similar carácter ilustran sobre el modo de equipar los espacios públicos y privados, tanto civiles como religiosos, desde el siglo xv hasta el xx.
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