Esta exposición crea un archivo vivo, originado a través de fragmentos dispersos, de lo que ha sobrevivido a la represión y la destrucción, a la diáspora y el exilio. Gracias al recuento de historias y a la recuperación de lo que fue grabado: diarios, historias de periódicos, memorias, telegramas y fotografías, todo un cuerpo de evidencias yace ante nosotros.
La fotografía se convierte así en una forma vital de mantener aquello que está amenazado de desaparición. Cada sección de la muestra es como una instantánea, una interrupción en el curso de la historia, procurando un espacio en el que los kurdos avanzan hacia adelante escapando de la sombra del pasado. Expuestos a la luz, ellos permanecen brevemente ante nosotros, atrapados entre lo que ocurrió y el futuro incierto. El pasado es traído al presente; se convierte en testigo.
Para desenterrar lo enterrado, para reconectar lo separado, para reunir lo disperso: el trabajo de exhumación y recolección presenta a los que viven como una forma de memoria histórica a través de la cual se construye una hebra de esperanza y continuidad.
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Susan Meiselas Picture projects
 
© Jabar Abdulkarim Amin
 
anónimo
 
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Giw Mukryani,
Cortesía de Azad Mukryani
 
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Sebah e Joailler
Cortesía de Pierre de Gigord
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