La Real Sociedad Fotográfica ha cumplido cien años de existencia. En su seno nació la primera revista fotográfica de España y también una de las primeras colecciones de fotografía no privada, que contó en sus inicios con obras de autores tan importantes como Ortiz-Echagüe o Kaulak.
En esta exposición se recogen las claves que marcaron la frontera entre el pictorialismo y esa fotografía social que inició su andadura en Europa, trasladándose a continuación al continente americano. Se muestran también los iconos de una España que se buscaba a sí misma tras la última frontera de Europa. Esa España que desdeñaba, por inalcanzable, el otro lado, y se afanaba en recuperar el costumbrismo más profundo y la sociedad más nuestra, como si a fuerza de reproducirse fotográficamente fuera posible comprenderse y quererse más.
El conjunto expuesto, como todo testimonio fotográfico, supone un ejercicio de memoria hecha, no tanto de papel, como de miradas sorprendidas. El mero hecho de recuperar y seleccionar el material de la exposición es un reto contra el olvido que, unido a las miradas del pasado, nos muestran lo que ocurría en un hermoso país, en la mitad del siglo xx, a este lado de la frontera.
La sede
El Museo Postal y Telegráfico ocupa un lateral del Palacio de Comunicaciones, proyectado por los arquitectos Palacios y Otamendi e inaugurado en 1919. Ofrece un recorrido por la evolución de los medios de comunicación postal desde la Edad Media hasta nuestros días, incluyendo colecciones filatélicas españolas y del resto de los países del mundo. Alberga también una serie de salas dedicadas a la telecomunicación, con una introducción a las nuevas tecnologías de la información.
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