Segunda Etapa

PHotoEspaña 99 es la segunda etapa de un largo sueño. Tras el éxito del pasado año, que se saldó en 71 exposiciones y cerca de 500.000 visitantes en la primera edición del Festival, PHE99 vuelve a echar a andar con el propósito de convertir Madrid en una cita anual imprescindible para el mundo de la Fotografía. Más de 90 exposiciones y la participación de los mejores museos, salas y galerías de arte son la confirmación de que estamos en el camino y en la dirección correctos. La gran virtud de PHotoEspaña es que ha sido posible, ha salido bien y este año vuelve a empezar. Madrid se convierte otra vez en una gigantesca exposición.
El Festival es un compromiso colectivo. El que asumen administraciones, empresas, instituciones, museos, galerías, comisarios y artistas cuando deciden apostar por esta cita anual. PHE existe gracias a todos estos logotipos de instituciones y empresas que nos apoyan. Sin ellos, sin el trabajo de casi 300 fotógrafos que expondrán su obra en Madrid, sin la colaboración de los grandes museos y salas de exposiciones, sin las ganas de innovación de casi 50 galerías de arte, sin el esfuerzo y entusiasmo de todo el equipo de PHE99, que encabeza Alejandro Castellote, sin el apoyo de los medios de comunicación,
sin el entusiasmo del público que recorrerá nuevamente las exposiciones buscando nuestro logotipo amarillo, no sería posible este milagro colectivo que, desde el mismo momento de nacer, se ha empezado a hacer imprescindible.
Pasen y vean.
Bienvenidos, nuevamente,
a PHotoEspaña.
Alberto Anaut
Sangre Caliente

Sangre Caliente es una propuesta alternativa a las tendencias contemporáneas que basan su expresión en argumentos de orden intelectual, situando el análisis racional como el elemento más importante en la génesis de una obra de arte. La programación de PHotoEspaña 99 no pretende generar un enfrentamiento maniqueo entre emoción y racionalidad, pero sí quiere reivindicar la emoción como un instrumento esencial de la creación. Soñar en lugar de interpretar los sueños. "El arte no es intelectual, como no lo es la poesía ni la buena música. Primero van al corazón; luego a la cabeza."1 La emoción no es un sinónimo de banalidad. Después de todo, de las operaciones del espíritu la menos frecuente es la razón; sin embargo, la producción artística no se corresponde con estas proporciones.
El abandono del compromiso, de las ideologías y de cualquier atisbo de belleza que preconizaba la posmodernidad ha supuesto en las últimas décadas un enfriamiento del hecho estético que, supuestamente, debería corresponderse con las actitudes de la sociedad de final de siglo. Lo cierto es que el pensamiento artístico occidental tiende a generar propuestas especializadas, que remiten a una visión crítica de los lenguajes creativos y la relación entre estos. Una tendencia que aleja cada vez más de las exposiciones al público no experto. Los canales de difusión del arte están mayoritariamente habitados por una oferta endogámica: arte para artistas y para los profesionales que circundan el mundo de la cultura. Los resultados suelen ser propuestas ilegibles para los no iniciados. Una vez más el predominio de "la razón que, en palabras de Cioran, es la herrumbre de nuestra vitalidad" 2.
Más allá de las connotaciones tópicas que el término suscita, Sangre Caliente es también la reivindicación de una identidad diferenciada -ligada a las raíces culturales- cuando el pensamiento único parece ser el uniforme social que impone un Occidente aburrido de sí mismo. La apología de Sangre Caliente es la apología de la vida, de la experiencia de vivir y del ansia por compartir esa experiencia; precisamente en un tiempo en que "lo único que se comparte es el espectáculo, ese juego en el que nadie juega y todos miran" 3.
Desde su invención la fotografía ha ido adoptando roles y estrategias muy diferentes: su estrecha relación con la memoria, su uso como instrumento de compromiso social, su capacidad para desarrollar conceptos como la identidad o explorar los simbolismos han convertido la fotografía en uno de los medios más permeables a la evolución de la sociedad en este siglo. Prescindir de esa privilegiada capacidad de la fotografía para comunicarse con la gente es también renunciar a compartir colectivamente la dimensión más íntima del individuo: los sentimientos.
Alejandro Castellote
1. Entrevista con el poeta afroamericano Quincy Troupe. Mireia Sentís, En el pico del Águila, Ediciones Árdora, 1998.
2. E.M. Cioran, Breviario de podredumbre, Editions Gallimard, París, 1949.
3. John Berger, Algunos pasos hacia una pequeña teoría de lo visible, Ediciones Árdora, 1997.