Premio PHotoEspaña 99
Luis González Palma
Luis González Palma nace en la Ciudad de Guatemala (Guatemala) en 1957. Estudia arquitectura y cinematografía en la Universidad de San Carlos de Guatemala. Comienza a interesarse por las artes plásticas, tras obtener su doctorado, y estudia Historia del Arte en Europa. En 1987, empieza a realizar cursos de fotografía y ese mismo año es invitado a los Estados Unidos y a México para tomar parte en una exposición colectiva. En 1989, realiza su primera exposición individual. Obtiene una beca para estudiar en París en 1992 y 1993.
Su trabajo, que utiliza diversos medios y explora los trágicos legados del colonialismo y la subyugación de las culturas precolombinas en Guatemala, ha sido objeto de exposiciones individuales y colectivas en Estados Unidos, Sudamérica y Europa: Museo de Bellas Artes de Caracas y de Buenos Aires, Art Institute of Chicago, Los Angeles County Museum de Los Angeles, Cleveland Center for Contemporary Art, Museum of Fine Arts de Houston, Minneapolis Institute of Art, Fogg Museum de Harvard University, High Museum de Atlanta, Center for Creative Photography de Tucson, Fond National d'Art Contemporain y Maison Européenne de la Photographie de Paris, Musée de la Photographie de Charleroi (Bélgica), Galería de Arte Contemporáneo y Museo de Bellas Artes de la Ciudad de México y Museum of Contemporary Hispanic Art de Nueva York.
Asimismo, ha participado en la Bienal de La Habana, Biennale di Sao Paulo, Feria Internacional de Arte Contemporáneo (ARCO) de Madrid, Rencontres Internationales de la Photographie de Arles, Fotobienal de Vigo (España), Fotofest de Houston, International Art Fair de Basilea.
Su obra figura en importantes colecciones tanto públicas como privadas. Recientemente, se ha publicado en Italia su libro Il Silenzio dei Maya, Peliti Associati, Photo & Co., 1998.
LUIS GONZÁLEZ PALMA: SU TRABAJO
Luis González Palma se ha convertido en los últimos años en uno de los artistas fotógrafos más exhibidos de América Latina. Su trabajo, que utiliza diversos medios y explora los trágicos legados del colonialismo y la subyugación de las culturas precolombinas en Guatemala, ha sido objeto de múltiples exposiciones individuales y colectivas en América Latina, Estados Unidos y Europa.
El trabajo de Luis González Palma está relacionado con la cultura indígena y su historia, articula el encuentro y el conflicto entre las poblaciones europeas e indígenas: la tragedia del pasado precolombino y la lucha continua de los indígenas guatemaltecos por la justicia social y la preservación de su cultura. Es una indagación en la memoria de un pueblo condenado al apartheid. El artista recurre a los retratos alegóricos como medio de representación de los mitos y de la tradición de los Mayas. Belleza, dignidad, dolor, soledad y silencio, emergen de sus misteriosos iconos. Pero aun cuando recurre a figuras religiosas, ángeles o vírgenes, es la tierra más que el cielo lo que inspira su trabajo. El cuerpo más que el alma. La historia más que la leyenda.
Sus obras tradicionales combinan la fotografía con otros medios, reapropiándose y reordenando elementos del retrato y de las naturalezas muertas para crear y ahondar en su propia interpretación de la memoria. González Palma no duda en escenificar, forzar o manipular los elementos que utiliza para lograr su objetivo. Por medio de collages y montajes, transforma a los personajes de sus retratos en héroes de mitos lejanos. A través de símbolos, las imágenes se convierten en metáforas de la fugacidad. Calaveras, alas de águilas, coronas de espinas, flores marchitas, fragmentos de textos, fotografías, fechas, nombres, se añaden o se superponen sobre los rostros de sus personajes cual sucesivas capas de la memoria de un pueblo sometido al silencio, y que González Palma parece querer rescatar del olvido. La autonomía del lenguaje, el específico uso del simbolismo, una virtuosa capacidad de manipulación técnica, confieren a la imagen una fuerza expresiva extraordinaria y ha conducido a su autor a un importante reconocimiento internacional.
En sus montajes, son importantes tanto los componentes étnicos como los materiales. Mientras que los personajes, de una sólida belleza, derivan de iconos populares, los tonos sepia recurrentes, que invaden todas sus imágenes, provienen de las pinturas religiosas coloniales, las técnicas de montaje probablemente puedan hallar concomitancias con artistas como Anselm Kiefer y la escenificación con Joel Peter Witkin. El sincretismo del trabajo de González Palma testimonia la terrible situación de los mestizos y el artista lo utiliza en pro de dicha causa.
El recurso a la teatralidad como medio de representación vincula asimismo a González Palma, en particular, con los antiguos retratistas de estudio, y su obra abunda en referencias religiosas. Se apropia o reinventa los símbolos; de ahí que algunas veces resulte difícil su identificación. Su mitología ecléctica participa con desenvoltura de las tradiciones pagana y cristiana, contaminación que caracteriza las formas de religiosidad popular. Cuando teatraliza situaciones y experiencias místicas, más que hacer énfasis en lo puramente ritual, parece querer expresar un estado de clarividencia. Sus personajes son, entonces, sumamente terrenales, aunque se trate de vírgenes o de ángeles; y desde esa teatralidad interrogan al tiempo. Un tiempo que, más que en constante fluir, permanece suspendido. De ese modo, "interrogan el sentido de la existencia", según palabras del fotógrafo.
LUIS GONZÁLEZ PALMA: LAS RAÍCES DEL PARAÍSO
Su trabajo está relacionado con la cultura indígena y su historia, articula el encuentro y el conflicto entre las poblaciones europeas e indígenas. Es una indagación en la memoria de un pueblo condenado al apartheid.
El artista recurre a los retratos alegóricos como medio de representación de los mitos y de la tradición de los Mayas. Belleza, dignidad, dolor, soledad y silencio, emergen de sus misteriosos iconos.
En sus montajes, son importantes tanto los componentes étnicos como los materiales. Mientras que los personajes, de una sólida belleza, derivan de iconos populares, los tonos sepia recurrentes, que invaden todas sus imágenes, provienen de las pinturas religiosas coloniales.
El recurso a la teatralidad como medio de representación vincula a González Palma, en particular, con los antiguos retratistas de estudio. Su mitología ecléctica participa con desenvoltura de las tradiciones pagana y cristiana. Cuando teatraliza situaciones y experiencias místicas, más que hacer énfasis en lo puramente ritual, parece querer expresar un estado de clarividencia. Sus personajes son, entonces, sumamente terrenales, aunque se trate de vírgenes o de ángeles; y desde esa teatralidad interrogan al tiempo. Un tiempo que, más que en constante fluir, permanece suspendido. De ese modo, "interrogan el sentido de la existencia", según palabras del fotógrafo.
La exposición "Las raíces del paraíso", de Luis González Palma, se puede visitar en el Centro Cultural de la Villa hasta el próximo 01.08.99.