
Rineke Dijkstra: retratos en transición
Rineke Dijkstra forma parte del grupo de los creadores del siglo XXI cuyas obras son consideradas un icono del arte de nuestro tiempo. El trabajo de Dijkstra interroga la realidad en busca de respuestas sobre la identidad, las relaciones familiares y culturales, la naturaleza y el lenguaje.
Sus imágenes neutras son la representación de situaciones de calma y estados de extraña armonía en sus personajes, mostrando imágenes que inquietan por su fragilidad y por su atemporalidad.
Efraín Bernal, Director de La Fábrica Galeria, la define así: “Ella es una de las artistas contemporáneas más importantes que hay en el mundo hoy en día. Es una artista que ha intentado hacer una aproximación al retrato clásico desde la fotografía”.
Efectivamente en su trabajo elabora una nueva interpretación del individuo buscando una representación clásica del mismo. Lo que distingue a Dijkstra de otros creadores es un método de trabajo muy personal que hace que sus retratos vayan más allá de un retrato de rostros jóvenes o adolescentes, elaborando de esta forma una nueva interpretación de la representación del ser humano en sentido clásico.
“Ella fundamenta su trabajo sobre los adolescentes y los niños, porque le interesa entender ese momento de transición que ellos viven como una metáfora de lo que es la sociedad y, en definitiva, lo que somos todos”, explica el director de la galería.
Y es que los retratos de Dijkstra son de una gran intensidad psicológica y casi siempre muestran un momento de tránsito en la vida de los personajes. Sus jóvenes protagonistas son refugiados de guerra, soldados o adolescentes frente a una playa desconocida, en un fondo neutro o en un parque (retratos en la playa, Las maternidades , Los toreros, Los soldados israelíes, Olivier, Almerisa y Los estudiantes de secundaria son algunas de sus series más destacadas).
La artista utiliza una cámara técnica de formato 4 x 5 pulgadas, y a veces añade el flash a la luz natural. Esto requiere bastante concentración y un tiempo de inmovilidad mucho más largo para el modelo. Sus fotografías parten siempre de los mismos elementos: figuras centrales aisladas sobre fondos neutros, de forma que la visión se concentra en todos los detalles que definen la identidad de los modelos.
En referencia a su trabajo Efraín Bernal comenta: “Sabe conjugar aspectos conceptuales con aspectos formales. En su trabajo se pueden observar elementos de composición y elementos estéticos. Por ejemplo, en la serie Park Portraits vemos una relación entre la figura y el fondo. Las figuras son casi escultóricas y el foco se centra en ellas. Si nos fijamos con atención el modelo aparece silueteado. Para ella son muy importantes también las asociaciones cromáticas en los fondos. Las imágenes están cargadas de un trasfondo pictórico fundamental”.
La aparente simplicidad del trabajo de Dijkstra esconde un sentido fundamental de la composición y una sensibilidad plástica que conecta con la pintura de Ingres, Rembrandt o de los pintores flamencos.
Como comenta Efraín Bernal: “Rineke es una artista que está influida por grandes pintores y al mismo tiempo por fotógrafos como Diane Arbus y Agust Sander, en el sentido del estudio de la taxonomía del ser humano, es decir, utilizar el recurso de hacer un seguimiento con la insistencia en un mismo elemento para intentar crear y construir metáforas sobre lo que es la existencia”.
Las imágenes de Dijkstra resultan inquietantes bajo una apariencia de normalidad. Crea retratos que no constituyen ningún ritual de afirmación representativo, sino que dan lugar a un equilibrio en la representación de individualidades, de especificidades correspondientes a determinados grupos y también de generalidades, de una existencia humana universal.
A modo de conclusión Efraín comenta: “Es interesante en el caso de Rineke darle una vuelta al concepto de fotografía documental en el sentido de que estos personajes están posando y es muy importante darse cuenta como la artista utiliza toda la cultura visual que tiene para poder hacer una aproximación contemporánea a lo que sería el retrato clásico”.
Más información sobre Rineke Dijkstra
Nació en Sittard, Holanda, en 1959. Estudió en la Gerrit Rietveld Academy, Ámsterdam de 1981 a 1986. Fue premiada por el Citibank Photography Prize. Villa Arson, Nice (1998); the Werner Mantz Award (1994); y the Kodak Award Netherlands (1987), entre otros.
Desde principios de los 90 ha retratado a personas en momentos de descanso, adaptación a situaciones desconocidas o de cambio en la construcción de su identidad.
Ha realizado series de retratos colectivos como "Beach Portraits" (1992), "Tiergarten Series" (1998-2000) e "Israel Soldiers" (1999-2000). También ha fotografiado al mismo sujeto durante un periodo de tiempo en series como "Almerisa" (1994-2005), "Oliver" (2000-2003) y "Shany" (2001-2003), donde se observa como los jóvenes se transforman física y personalmente frente a la cámara. La serie "Park Portraits" (2005-2006) incluye elementos nuevos, la atmósfera es más teatral y las poses son más relajadas, en contraposición a la formalidad y a los fondos muchas veces neutros de series anteriores.
Ha realizado exposiciones individuales en el Jeu de Paume (París), en el Stedlik Museum (Amsterdam), en el Art Institute (Chicago), en el Herzliya Museum of Art (Israel) y en el MACBA (Barcelona).
También ha recibido premios como el Citibank Photography Prize (1998), el Werner Mantz Award (1994) y el Kodak Award Netherlands (1987) entre otros.






