
Entrevista con Hannah Collins: "En mi trabajo todo es intencionado"
Hannah Collins (Londres, 1956) es pionera en el género de la fotografía trabajando a escala monumental e íntima.
Su obra está presente en numerosas colecciones públicas, entre las que se encuentran la Maison Européene de la Photographie de Paris, The Tate Gallery de Londres, Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid. Collins también participó en el Festival Off de PHotoEspaña 2005 mostrando su trabajo en la Galería Javier López.
También ha realizado muestras individuales para el Centre Nationale de la Photographie de Paris, el Walker Art Center de Minneapolis, y, en España, la Sala Parpalló de Valencia, Koldo Mitxelena de San Sebastián o la Fundaçió Sa Nostra de Palma de Mallorca, entre otras.
PHE- Comenzaste con la pintura y la escultura ¿Qué te hizo dar el paso definitivo a la fotografía y las artes visuales?
Hannah Collins- Cuando era estudiante, estuve en EEUU con una beca Fulbright y durante esa época vi muchas colecciones de imágenes fotográficas, las cuales antes solo había visto en reproducciones. Éstas iban desde colecciones del siglo XIX de fotografías de nativos norteamericanos a una colección en el Corcoran que, mostraba en parejas, imágenes de diferentes lugares y épocas reunidas a lo largo de la exposición.
Pude ver el lado de la imaginería fotográfica que era variado, en el que cada impresión se mostraba tal como era y en la que las series tenían sentido. Comencé desde entonces a intentar construir o al menos reinterpretar imágenes ya existentes, cambiando el formato y fotografiándolas de nuevo.
PHE- Eliges las películas en formato multipantalla ¿Qué elementos crees que añade y lo diferencia del formato clásico con una sola pantalla?
HC- Cada proyecto es completamente distinto. La Mina, fue el primer proyecto de película resuelta que creé y escogí 5 canales porque esa era el modo en que sentí que podía funcionar mejor. Permite al espectador introducirse en un ambiente que enfatiza la fisicalidad del espectador así como de las imágenes que van pasando por la pantalla/muro. Asimismo, sitúa al espectador en una posición diferente, uno se queda dudando sobre lo que ha captado según se sitúa en los límites de lo que uno absorbe en cada momento. Era importante para este proyecto porque el trabajo trata de encontrar el equilibrio entre lo que los gitanos se comprometen a contarnos a nosotros los espectadores y lo que nosotros mismos asumimos observando el trabajo. Otros trabajos han tenido sus propias razones para ser realizados en el tamaño, escala y formato determinados que he utilizado, el más reciente es un proyecto con una única pantalla.
PHE- A pesar de hacer fotografías de corte intimista, suelen ser panorámicas y a escala monumental ¿Cómo conviven ambas cosas?
HC- Para mí como artista todo es intencionado, ese es mi comienzo y donde siempre trato de mantenerme, incluso si los detalles del trabajo van cambiando a lo largo del proceso, por lo que la escala en la que un proyecto existirá realmente está ahí desde un principio. Sé exactamente cómo quiero que un espectador responda a cada parte del trabajo, incluso si van paseando por delante del mismo, el techo que puede estar por encima de uno, una piedra a la que uno puede dar una patada, etc. De modo que si una imagen es intimista esto existía ya en la idea que precede al trabajo.
PHE- Hay constantes en tu obra como la fugacidad de la vida moderna, la interrelación entre memoria e historia y la voluntad de expresar esas experiencias intangibles a través de las imágenes ¿Por qué te interesan estos temas?
HC- Supongo que ya estaban ahí cuando empecé a pensar en realizar mi trabajo, por ejemplo, estaba muy interesada en el Minimalismo y en Land Art cuando era estudiante, en un momento en el que el Modernismo era una fuerza dominante, probablemente es ahí dónde comencé. Asimismo estuve rodeada por escritura y por la palabra escrita según iba creciendo, de modo que mis propias experiencias eran una especie de escape, creo, el tipo de cosas que era complicado poner por escrito.
PHE- En tu exposición en CaixaForum Madrid hay tres films: La Mina, Paralelo e Historia en curso. Trabajos creados en España, Francia, Inglaterra, Italia, Turquía y Sudáfrica ¿Qué elementos tienen en común estas tres películas?
HC- En realidad hay cuatro proyectos pero sólo se muestran tres en el catálogo porque adaptamos la exposición de Barcelona dónde se presentó originalmente. Creo que todos los proyectos tratan de abordar la modernidad y la sociedad al mismo tiempo, lo que a su vez implica al espectador en el tiempo y cómo uno considera y vive el tiempo o las épocas.
A través de la arquitectura en La Mina, por medio de la desaparición de un sistema en Rusia en el que la naturaleza se opone a un sistema arcaico y una sociedad fuerte en Historia en curso. En Paralelo el tiempo se trata a través de la llegada de gente de África, lo que no resulta en una fácil consideración del tiempo y sus elementos en lugares diferentes y en Soledad y Compañía el tiempo se desmonta en los sueños de la gente y al mismo tiempo 24 horas se comprimen en una hora a través de la imagen.
PHE- En el Año 2001 hiciste una película en una zona de Barcelona habitada por una comunidad gitana ¿Son situaciones surgidas espontáneamente o las escenas se planificaron de antemano? ¿Cómo fue tu relación con este colectivo?
La Mina tuvo un largo proceso, tuve relación con los gitanos de La Mina durante cerca de un año y tenía un guión que era nuestra guía en la película. Se filmó originalmente en una 35mm, que es pesada y complicada de mover además de cara, por lo que cada toma estaba preparada, hubo muy poca improvisación. La relación era diversa, no era ni es una sola cosa, aún mantengo relación con La Mina y la comunidad gitana y estoy preparando un proyecto escultórico de gran escala con ellos para este año, espero.
PHE- Trabajas con un equipo de unas 8 personas ¿cómo es este trabajo en equipo? ¿Cómo se dividen las tareas?
HC- Bueno, cuando filmas una película los papeles están claramente definidos y necesitan estarlo, porque cada uno debe trabajar en una dirección, si alguien no está satisfecho o no trabaja bien en el grupo es mucho más fácil no trabajar juntos. Es decir, el técnico de sonido se concentra en eso, priorizando la captura del sonido y respondiendo a la situación. De la misma manera sucede con el operador de cámara, con quien trabajo estrechamente. La única persona que ha trabajado en todos los proyectos pero cuya función varía es el director de actores, quién ha trabajado conmigo desde el principio, él ayuda a las personas que están ante la cámara a trabajar para expresar lo que quieren expresar y para que no estén nerviosos, no son actores por lo que su papel es vital.
Disfruto con lo que cada persona aporta al proyecto, yo sola con los protagonistas no podría realizar estos trabajos, es un trabajo hecho por todos nosotros.
PHE- Te gusta llamar Documentos a tus trabajos ¿Cómo definirías este concepto?
HC- Ese fue un concepto que se le ocurrió a David Campany, no pienso en ellos de ninguna de las dos maneras, por un lado son películas de paisajes o podrían ser ficción, pero también son estructurales en el sentido de que son estructuras y conceptos que desafían las nociones tradicionales de lo que una película puede ser. Creo que son muchas cosas al tiempo, en ese sentido son documentos en proceso.
PHE- La Fábrica Editorial acaba de editar “conversaciones con fotógrafos”, una extensa entrevista sobre tu trabajo y tu trayectoria ¿Cómo fue esta experiencia?
HC- Fue una experiencia muy grata para mí, disfruté la duración de la conversación, con alguien que conoce mi trabajo bastante bien. Hice también una larga entrevista para la British Library de Londres, ¡pero es una entrevista inédita que se alarga durante seis u ocho horas!
PHE- ¿Podrías compartir con nosotros los proyectos en los que te encuentras trabajando actualmente?
HC- Estoy trabajando en un largo proyecto relacionado con El Bulli, el restaurante que dirige Ferran Adriá cerca de Rosas. Estoy grabando el origen y la transformación de los productos que emplean en el restaurante, por estos productos he estado trabajando en numerosas partes de España y otros lugares como zonas rurales de Colombia y Ecuador.
Otro proyecto que me está llevando un tiempo financiar es una continuación de Paralelo, el trabajo que trataba de tres emigrantes de África en Europa. La segunda parte de la trilogía con Dewa, el hombre de Camerún, se grabará en el Prado, una visita que acerca la historia cultural occidental a las propias experiencias de Dewa a través de la película.
PHE- ¿Cuáles son tus planes de futuro? ¿Tienes nuevos proyectos en mente?
HC- Bueno, tengo muchas ideas, algunas más lejanas que otras, otras en el comienzo del proceso. Hice algunas fotografías en la Colombia rural sobre el Lulo, una fruta que crece allí. También tengo una muestra en un museo de Bogotá más adelante este año, donde espero avanzar mucho en este proyecto, empleando textos en un contexto urbano.
También tengo un proyecto relacionado con las Bodas de Sangre de Lorca, que me encantaría emprender, si encuentro la forma correcta de hacerlo.






