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Entrevista a Jem Southam: "Observar el mundo con una cámara es enormemente gratificante"

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Jem Southam es una figura clave de la fotografía inglesa en los últimos 25 años. Trabajando exclusivamente el género del paisaje, su temática primordial es aquella que plasma los pequeños o grandes cambios que ha experimentado el paisaje británico.

Sus fotografías son el resultado de la contemplación y la observación paciente durante largos periodos de tiempo. A menudo integradas en series, las imágenes yuxtapuestas de Southam no sólo revelan ciclos de la naturaleza, sino también la interacción del ser humano con su entorno.

La muestra que presenta Fundación Telefónica en el Real Jardín Botánico dentro de la sección oficial de PHotoEspaña, incluye una treintena de obras pertenecientes a series como RockFalls (Derrumbamientos de terreno), Ponds (Estanques) y The Painter's Pool (La charca del pintor). En todas ellas puede observarse cómo Southam mezcla la observación topográfica con otras referencias: personales, culturales, políticas, literarias, científicas o psicológicas. Su método de trabajo combina lo predeterminado con lo intuitivo.

PHE.es habló con él con motivo de su próxima exposición en PHotoEspaña para acercarse a su trabajo y motivaciones como fotógrafo.

Los comienzos

Mi interés por la fotografía comenzó de adolescente en el colegio, a mediados de los años 60. Un amigo y yo encontramos el cuarto oscuro del colegio, que no se utilizaba, y comenzamos a trabajar allí con la ilusión que todos experimentaban cuando por primera vez sumergían el papel en el revelador y veían la imagen aparecer. Yo no era muy académico y encontré, por otro lado, el cómo hacer y revelar fotografías, la práctica, mucho más excitante.

Estos eran los días del "Swinging London" y ser un fotógrafo de moda era una perspectiva mucho más excitante que estudiar en la Universidad, de modo que convencí a mis padres de que debía ir a la escuela en Londres para estudiar fotografía. Nunca mostré ninguna habilidad ni talento (o un verdadero interés por el mundo de la fotografía de moda) lo que sí vi allí fue una exposición de Paul Strand, que me sitúo en la dirección que he seguido desde entonces.

Evolución fotográfica

Despacio, especialmente en los comienzos. Había tan pocos modelos, tan pocas oportunidades, tan pocos con los que compartir el entusiasmo y yo en realidad no sabía por dónde empezar. En aquel momento existía una revista en Inglaterra Creative Camera que mostraba trabajos contemporáneos de América y Europa, aquella era una ventana pequeña pero vital. Sin embargo no había ni galerías de fotografía ni cuartos oscuros compartidos.

Comencé a trabajar en una galería de arte contemporáneo en la que un día encontré un libro de los Bechers que mostraba una forma de trabajar con la fotografía que me resultó totalmente convincente. Monté una pequeña galería junto con unos amigos, después un cuarto oscuro y comenzó un foro de crítica que nos aportaba a todos un contexto y una oportunidad de desarrollar nuestro trabajo individual. Siempre he trabajado lentamente y desde 1976 he creado 8 grupos de obras, aunque la mitad de ellos ha sido en los últimos diez años.

Mi manera de trabajar se ha desarrollado gradualmente, sin embargo, el método subyacente ha sido el mismo desde el comienzo. Cada trabajo se crea visitando y fotografiando una zona o un lugar concreto o un terreno una y otra vez, con frecuencia durante varios años. A medida que fotografío estoy continuamente editando y trabajando para crear una estructura o una “arquitectura” para el estudio. Las series o secuencias de imágenes resultantes tienen a menudo un contenido narrativo. En cada trabajo me gusta lidiar con un conjunto de ideas y problemas fotográficos distintos, que surgen a medida que se crea el trabajo y a través de la interacción con un lugar específico, de manera que no hay premeditación.

Mirando hacia atrás es evidente que todas las series están realizadas en proximidad al agua y en lugares en los que la superficie de la tierra se transforma constantemente: playas, muelles, zonas mineras….Nada de esto es deliberado, es la manera en la que mi práctica y mi vida se han desarrollado, sin embargo, es una forma muy satisfactoria de trabajar, me conviene, conviene a mi temperamento, así como el hecho de enseñar en la universidad para ganarme la vida y no haber sido capaz de marcharme durante períodos de tiempo o fotografiar de una forma habitual.

Las imágenes se han ido complicando visualmente con el transcurso de los años y, quizá, los fundamentos conceptuales del trabajo se han simplificado, disfruto comenzando con una idea simple, sencilla y observar después como el trabajo se hace más complejo según se va desarrollando.

Paisaje inglés

Uno de los grandes placeres de la vida es caminar, ser capaz de dejar atrás el portal de casa y salir a pie y explorar (o conducir un rato y hacer lo mismo). La escala del paisaje inglés hace de caminar y fotografiar a medida que uno avanza, una posibilidad, no puedo imaginarme trabajando en EE.UU. El paisaje inglés posee asimismo capas y capas de historia accesible, incrustada en su interior, tiene una pátina que habla de su uso durante siglos.

Nuestro clima y nuestras estaciones cambian tanto que las sutilezas diarias y los matices del cambio son continuos y fascinantes para trabajar con ellos en películas en color. A medida que he ido creciendo me he interesado más y más en perseguir las oportunidades fotográficas o potenciales que esto permite. Utilizo parte de la película cuando hago una fotografía y esto hace que ponga especial atención a las fluctuaciones de la luz y esos otros cambios efímeros que hacen un momento distinto del siguiente.

Caminar resulta también un maravilloso estímulo para pensar y caminar y observar el mundo con una cámara da al pensar una ventaja que encuentro enormemente gratificante. De modo que las imágenes que capto están imbuidas de mis pensamientos acerca de la vida, incluso si estos rara vez son obvios o accesibles.

Los artistas pintan porque están impulsados por una adición al acto y los problemas de la pintura y no por la idea de colgar algo en las paredes de una galería (esa es mi opinión) y yo hago fotografías porque estar al aire libre caminando, observando y pensando con una cámara, intentando arrancar una fotografía de la experiencia, es todo lo desafiante y excitante que mi vida puede llegar a ser. Todo el proceso de construir una serie de imágenes en una pieza coherente de trabajo aparece después y exhibirlas es gratificante, cuando lo haces correctamente es importante, pero no es la verdadera razón por la que hacemos fotografías.

Siempre he querido trabajar en color, mis primeras referencias son en realidad pinturas y pintores, quizá el paisaje inglés del siglo XX en concreto pero me gusta admirar las pinturas. Los fotógrafos, el conjunto habitual de los topográficos del siglo XIX, Adget, Evans, los Bechers, Robert Adams y muchos otros de los Nuevos Fotógrafos Topográficos, un joven Struth, Sternfeld, Shore, Paul Graham, Peter Fraser, Chris Killip... muchos, muchos de mis contemporáneos, todos hacen trabajos bastante buenos y trabajos menos interesantes si continúan año tras año.

Estilo

Suelo utilizar gran Formato (10’ x 8’) Película negativa en color
No suelo tomar fotografías dónde incide directamente la luz del sol, opto por situaciones de luz más suave o plana, porque estas ofrecen la oportunidad de trabajar con campos de color más sutiles. Existen ciertas “reglas” de composición de las que parto, mantener la línea del horizonte en el centro de la imagen es una de ellas, intentar trabajar contra las convenciones “pictóricas”, sin embargo, las reglas siempre están ahí para romperse. Quiero hacer fotografías que ofrezcan al espectador la oportunidad de observar en y a través del espacio, mientras que al mismo tiempo yo estoy pensando y siendo consciente de su superficie. La apertura se detiene para ofrecer una profundidad de enfoque. No utilizo cámaras digitales, pero sí técnicas de impresión digitales.

Series

Por alguna razón, los fotógrafos rara vez producen una sola imagen, existe la convención de las series o los proyectos.

Siempre me ha estimulado pensar cómo una imagen funciona con otra y después otra y cómo puedo construir un significado a través de este proceso de secuenciar y construir series.

También utilizo texto, algunas el mío propio, (escribo historias breves de vez en cuando) o trabajo con uno o más escritores o textos que encuentro, para trabajar conjuntamente con las series de fotografías.

Los libros se han ido haciendo cada vez más importantes como forma de presentar un trabajo completo o una serie y en algunas de mis series la narración fotográfica juega un papel integrante.

No obstante, cada trabajo es impulsado por una fascinación primordial por explorar o desentramar algo de la complejidad de nuestra relación con la tierra y los lugares en los que nos gusta vivir y trabajar.

Exposición en PHotoEspaña

Esta exposición será mi primera exposición individual en España, la sede expositiva es un lugar excepcional y se presenta como un interesante desafío. PHotoEspaña es, probablemente, el mayor y más significativo festival de fotografía de Europa con muchísima audiencia, lo que significa una oportunidad estupenda. Además podré pasar algún tiempo en Madrid y conocer a algunos de los otros fotógrafos que también exponen.

Siempre he pensado que es mi trabajo seguir haciendo fotografías, para trabajar, pero habiendo hecho esto, mostrar el trabajo al mundo, mediante libros y exposiciones, es un proceso de colaboración. Y cuando esto funciona resulta una experiencia desafiante pero gratificante. Este es ya el caso con esta exposición y tengo muchas ganas de trabajar con el comisario Sérgio Mah y todo el equipo de PHotoEspaña.

Trabajo actual

He regresado a mis básicos y he encontrado unos cinco lugares cerca de dónde yo vivo que re-visito ocasionalmente, para construir series cortas de imágenes en cada lugar. Cada uno de ellos está cerca de un arroyo, un riachuelo o un río que fluye hacia el río Exe que atraviesa la ciudad en la que vivo. A medida que pase el tiempo me desplazaré río arriba para encontrar más y más lugares de los que sacar series cortas. Es un trabajo sin fin y no tengo ni idea de a dónde me está llevando pero estoy disfrutando muchísimo haciendo estas fotografías.

Más información sobre Jem Southam

Jem Southam (Bristol, 1950) reside con su familia en Exeter y es el responsable del Departamento de Fotografía de la Escuela de Arte y Diseño de esa ciudad. Estudió en el London College of Printing y desde su primera exposición en 1985 ha mostrado su trabajo en centros de arte y museos de todo el mundo como el Victoria & Albert Museum, la Photographers' Gallery de Londres y la galería Robert Mann de Nueva York. Parte de su obra está recogida en el libro Landscape Stories, publicado en 2005 por Blind Spot Publications/Princeton Architectural Press.

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Un proyecto de: LA FABRICA